Se ha determinado por estudios que los genes marcan la diferencia de comportamiento de las distintas razas, vinculadas también al entorno en el que se desarrolle el animal. Los propietarios guían a su mascota hacia el mejor comportamiento que necesite en la convivencia, por eso se evidencia que los mayores esfuerzos en las crías han apuntado a provocar conductas de caza, de vigilancia o de acompañamiento a los humanos.
Estos son exactamente los tipos de rasgos que se han seleccionado para razas de perros por ejemplo en la raza border collie se puede observar que con mayor facilidad responden a señales humanas para realizar tareas que requieran mayor complejidad, percibir en los galgos que están predispuestos a perseguir objetos en movimiento o en las razas de perros criados para el cuidado los cuales presentan mayor índice de agresividad hacia personas extrañas.
La invitación que hacemos a todos nuestros clientes es a evaluar la raza que los acompaña en sus hogares para poder determinar el comportamiento que genéticamente trae su mascota y darle un bienestar tanto a ellos como a ustedes como parte fundamental de nuestro trabajo.

